lunes, 20 de diciembre de 2010

Sin miedo

Escrito en el que se reflexiona sobre las semejanzas tácticas para los partidos de izquierdas alternativas en la España actual y para las escuelas de kung fu en la China que tuvo que soportar el colonialismo occidental ilustrada en el largometraje "Fearless", interpretado por Jet Li ###


jet li fearless


Si no se es capaz de articular un frente común (sin connotaciones bélicas, claro), un espacio común donde todos estén cómodos y cada uno ponga el énfasis donde más desee, cualquiera que desee una alternativa a cómo es el mundo donde vivimos hoy habrá fracasado. Los conservadores podrán estar tranquilos: conservarán el mundo desequilibrado y desigual en el que vivimos.

Situación similar a la que veía en una película de kung fu (más llamado wu shu en chino) que retransmitieron el otro día por T.V., titulada "Fearless" (Sin miedo) en España, protagonizada por el actor Jet Li.

Ya la había visto. Me gusta el género y la vi de nuevo. Dicha obra, además de las bellas coreografías y exhibiciones de artes marciales que nos regala el cine de aquel país, narra un drama personal enclavado en un cierto momento histórico y geopolítico: la llegada de los colonialistas occidentales, indios y japoneses a China, sus intentos por desmoralizar a ese país como una forma más de desarticular cualquier resistencia a la dominación económica, militar, política...

El protagonista, maestro marcial de wu shu, tras un terrible período personal y familiar de catarsis en el que sufren, él y los suyos, grandes penalidades (consecuencia de sus propios errores) que lo llevan a madurar y evolucionar, comprende finalmente que debe trabajar hasta el fin de sus días, como efectivamente hace, por unificar a su nación para resistir a los invasores extranjeros y terminar con las vejaciones e injusticias que practican sistemáticamente contra los ciudadanos chinos.

El escenario previo a la colonización era el de constantes e intensas luchas de clanes, familias, escuelas, etc.: mucha competición y poca cooperación. Cuando comienza a dar sus frutos la acción de armonización, organización, etc. basada en una cooperación en la que se respeta a todos los colaboradores, los colonialistas comprenden que el artífice de todo ello, la persona obsesionada entonces con tender puentes entre los semejantes, el maestro de wu shu interpretado por Jet Li, es el enemigo a batir. No les contaré cómo acaba, pero sí que los colonialistas planean al final del filme su asesinato.


Corolario: una China de familias y escuelas enfrentadas entre sí era un enemigo débil que no inquietaba a los colonialistas. Les llamaban en su cara, usando la prensa y la radio de su propio país: "enfermos de Asia".

Cuando el personaje interpretado por J. Li en esta adaptación al cine de aquel personaje histórico comienza a obtener logros en la unificación mediante la cooperación de familias y escuelas muy diversas entre sí, el enemigo de los colonialistas deja de ser débil y, entonces sí, comienza a preocuparles pues comprenden que puede significar un mayor poder e influencia para los ciudadanos chinos, un cambio a mejor para sus condiciones de vida y, por ende, una pérdida de sus privilegios sustentados sobre la opresión y la usurpación.


La unión hace la fuerza, ¿no creen? Pues aplíquense el cuento ;-)


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